2014/04/25

ENTÉRESE DEL VERDADERO ORIGEN DE LOS GRUPOS DE ESTUDIANTES TARIFADOS Y SUS INTERESES TERRORISTAS

Desde esa central de inteligencia se han tejido las revoluciones de colores y las primaveras árabes no en balde su página web es traducida en 40 idiomas.
El jiu-jitsu es un arte marcial japonés basado en la defensa sin armas. Se practica en el país del sol naciente desde hace dos milenios. Su origen data de las batallas entre los bushi, guerreros clásicos, contra los samurai, guerreros con armaduras, que eran neutralizados y vencidos sólo a través de luxaciones, estrangulamientos y derribos.

Gene Sharp, profesor de Filosofía y Política y fundador del Instituto Albert Einstein, organización “sin fines de lucro” que promueve “la defensa de la libertad y la democracia y la reducción de la violencia política mediante el uso de acciones no violentas”, acuñó el término Política Jiu-Jitsu en su libro Politics of Nonviolent Action: Part One : Power and Struggle publicado en 1973. Con este término, Sharp, nacido el 21 de enero de 1928, se refiere a derribar al oponente desequilibrándolo mediante una estrategia política.

La clave de Gene Sharp radica en que el poder no deriva de una cualidad intrínseca de quienes están en el poder, es decir, el poder no es monolítico. Según Sharp, toda estructura de poder descansa en la obediencia de los sujetos a las órdenes de la dirigencia política. De esa forma, si hay desobediencia civil cae el gobierno. Esta base ganada a la desobediencia tiene en los estudiantes universitarios un porcentaje significativo.

En este sentido el cubano Raúl Antonio Capote cuenta en su libroEnemigo, que cuando estaba infiltrado en la contrarrevolución en la propia Cuba recibía instrucciones de la CIA dirigidas “a crear, mejorar e incrementar el trabajo de redes entre los estudiantes universitarios” con la finalidad de utilizarlos “para provocar un caos social y político, generar bajo las banderas de la no violencia disturbios de calle, atraer a la prensa internacional, provocar la represión mediante la realización de actos violentos e ilegales” para luego divulgarlos a través de las empresas privadas de comunicación social “para justificar cualquier acción contra la revolución, presentándola como un acto de justicia”.

Gene Sharp reside en un primer piso de un edificio de Boston donde también funciona el Albert Einstein Institution (AEI). Ese piso es en realidad un laboratorio imperialista que funciona como un teatro de operaciones de desestabilización contra gobiernos que no se someten a los intereses de Estados Unidos. Desde esa central de inteligencia se han tejido las revoluciones de colores y las primaveras árabes no en balde su página web es traducida en 40 idiomas.

El 10 de octubre de 1998 un grupo de estudiantes universitarios de derecha fundaron en Belgrado una oscura organización llamada Otpor (Resistencia). Más tarde uno de sus líderes, Srdja Popovic, recibió la visita de Robert “Bob” Helvey, un coronel retirado del ejército estadounidense que participó en la guerra de Vietnam y que es quien hace el trabajo “en el terreno” del AEI, para desestabilizar Serbia hasta llegar, en el curso de dos años, al derrocamiento del gobierno de Slobodan Milósevic.

Desde el AEI se sabe que electoralmente es harto difícil sacar a Nicolás Maduro de Miraflores, por ello, la labor de Gene Sharp se centra en leerle la cartilla a líderes burgueses tipo Ken o muñequitos de torta para que estos llenen la cabeza de porquería a estudiantes universitarios; con la ayuda de la radio, la televisión, Hollywood, la iglesia y los currículos eurocéntricos de las universidades; y así poder deponer gobiernos y sistemas políticos legítimamente constituidos.

Las manitas blancas representan la antítesis de los 85 estudiantes del Seminario de Santa Rosa que lucharon del lado republicano al mando de José Félix Ribas por la protección de La Victoria. Gene Sharp sabe que las manitas blancas si les hubiese tocado vivir aquel 12 de febrero de 1814 estuviesen en el bando de los realistas obedeciendo las órdenes de José Tomás Boves ¿o no?

Autor: Prof. Dr. Alí Ramón Rojas Olaya (Ph.D), Rector de la Universidad Católica Santa Rosa.
(RNV)

2014/04/17

SER CHAVISTA EN CHACAO TE CONVIERTE EN VÍCTIMA MORTAL

¿ QUÉ PASARÍA SI SE HICIERA LO MISMO A LOS OPOSITORES EN LAS BARRIADAS POPULARES DE VENEZUELA QUE SON DE MAYORÍA CHAVISTA ?
                El Barrio Chacao de Caracas se ha convertido en un barrio particularmente violento. Hoy el Barrio es un icono de la irracionalidad opositora en todo el país. Abundan los episodios de persecución mortal contra los chavistas. Los chavistas son asediados en sus casas y en las calles. Ahorita mismo se recupera dolorosamente un hijo de la famosa “caperucicita” chavista apuñaleado por un escuálido furioso.  En esa parroquia abundan los colegios y las comunidades religiosas católicas lo cual podría hacer pensar en comportamientos ligeramente más cristianos. Pues no. Todo lo contrario. Ninguna instancia civil ni religiosa se ha pronunciado contra esa persecución muy parecida a la que sufren los católicos en los países musulmanes, por ejemplo. No podría esperarse nada parecido de su flamante alcalde “Muchacho”. Yo me pregunto si en algún barrio popular del país, que son de mayoría chavista, los escuálidos sufren igual persecución. Si conocen algún caso, me lo informan para cambiar mi apreciación.
                ¿ Por qué no se condena con la misma histeria y cinismo esa persecución desde las instancias religiosas que proliferan en ese barrio, monjas teresianas, religiosos jesuitas, mercedarios, reparadoras del sagrado corazón de Jesús, sacerdotes diocesanos, etc? Seguramente los católicos de ese sector se horrorizan, como lo hacemos nosotros también,  cuando nos enteramos de la represión que se ejerce contra los católicos en países en las que predominan confesiones religiosas diferentes. Una vez más se ve que no se les puede creer un átimo cuando condenan las supuestas violaciones de sus derechos humanos y se rasgan las vestiduras ante algunos pronunciamientos diversos a sus posturas ideológicas. Yo no puedo dejar de relacionar los comportamientos políticos con los posesionamientos religiosos, porque me parece que no relacionar ambas cosas es una variedad de fariseismo religioso.  
                Cualquier venezolano puede transitar por cualquier calle de nuestras ciudades con los  ridículos slogan de “SOS VENEZUELA” o “NO MÁS BALAS” en los vidrios de sus vehículos. A ningún bolivariano se le ocurrirá romperle el vidrio. No lo han hecho. Sería algo condenable. Pero, que no se le ocurra a nadie escribir en su parabrisas algo como “BASTA DE GUARIMBAS VIOLENTAS”. Haga la prueba. Les aseguro que el primer escuálido con el que se tropiecen, les volará el vidrio de una pedrada. Dele gracias a Dios si no le disparan con un revolver. ¿De qué lado está la violencia? ¿Hasta cuándo habrá que soportar esta irracionalidad? ¿Por qué tanta hipocresía e histeria en reclamar derechos de expresión?
                Desde este medio, me solidarizo con los chavistas perseguidos de Chacao y de otras urbanizaciones ricas de las ciudades de Venezuela. No respondamos con la misma moneda, ni mucho menos. Pero reclamamos a las autoridades más protección. Es repugnante que los chavistas que no viven en barrios populares tienen que vivir en la clandestinidad en las urbanizaciones de ricos, en los colegios de ricos y en otras instancias parecidas de ricos. Ya basta…!
MIGUEL MATOS S.J
Publicado por: Camilo Torres

2014/02/24

25 verdades sobre las manifestaciones en Venezuela

Salim Lamrani. Opera Mundi
 
  Como en 2002, la oposición radical, incapaz de tomar el poder por vía de las urnas, multiplica las acciones con el objetivo de romper el orden constitucional.
 
1.      Nicolás Maduro, Presidente legítimo de Venezuela desde abril de 2013, hace frente a una poderosa oposición, apoyada por Estados Unidos, que aspira retomar el poder que perdió en 1998.
2.      Como perdió las elecciones presidenciales de abril de 2013 por una diferencia del 1,59%, la oposición rechazó primero los resultados electorales, avalados no obstante por las más importantes instituciones internacionales, desde la Unión Europea hasta la Organización de Estados Americanos, pasando por el Centro Carter, y expresó su rabia en actos violentos que costaron la vida a once militantes chavistas.
3.      No obstante, el débil margen que separó al candidato de la oposición Henrique Capriles del vencedor Nicolás Maduro, galvanizó a la derecha, motivada por la perspectiva de la reconquista del poder. Entonces hizo de las elecciones municipales de diciembre de 2013 un objetivo estratégico.
4.      Contra todo pronóstico, las elecciones municipales se transformaron en un plebiscito a favor del poder chavista, que ganó el 76% de los municipios (256) contra el 23% (76) para la coalición MUD que agrupó a toda la oposición.
5.      Desmoralizado por ese serio revés, viendo la perspectiva de una reconquista del poder por la vía democrática alejarse otra vez –las próximas elecciones serán las legislativas en diciembre de 2015–, la oposición ha decidido reproducir el esquema de abril de 2002 que desembocó en un golpe de Estado mediático-militar contra el Presidente Hugo Chávez.
6.      A partir de enero de 2014, el sector radical de la oposición decidió actuar. Leopoldo López, líder del partido Voluntad Popular, quien participó en el golpe de Estado de abril de 2002, lanzó un llamado a la insurrección a partir del 2 de enero de 2014: “Queremos lanzar un llamado a los venezolanos […] a que nos alcemos. Convocamos al pueblo venezolano a decir ‘basta ya’. […] Con una meta a discutir: ‘la salida’. ¿Cuál es la salida de este desastre?”.
7.      El 2 de febrero de 2014, durante una manifestación, Leopoldo López acusó al poder como responsable de todos los males: “Las carencias que padecemos hoy tienen un culpable. Ese culpable es el poder nacional”.
8.      El 2 de febrero de 2014, Antonio Ledezma, figura de la oposición y alcalde de la capital, Caracas, también lanzó un llamado al cambio: “Este régimen que cumple hoy quince años continuos promoviendo la confrontación. Hoy comienza la unidad en la calle de toda Venezuela”.
9.      María Corina Machado, diputada de la oposición, lanzó un llamado a acabar con la “tiranía”: “El pueblo de Venezuela tiene una respuesta: ‘Rebeldía, rebeldía’. Hay algunos que dicen que debemos esperar a unas elecciones en unos cuantos años. ¿Pueden esperar los que no consiguen alimentos para sus hijos? ¿Pueden esperar los empleados públicos, los campesinos, los comerciantes, a quienes les arrebatan su derecho al trabajo y a la propiedad? Venezuela no puede esperar más”.
10.  El 6 de febrero de 2014, tras una manifestación de la oposición, un grupo de una centena de estudiantes encapuchados atacó la residencia del gobernador del Estado de Táchira, hiriendo a una decena de policías.
11.  La misma semana, varias manifestaciones de la oposición se suceden en diferentes Estados y degeneran todas en violencia.
12.  El 12 de febrero de 2014 otra manifestación, orquestada por la oposición frente al Ministerio Público, compuesta de estudiantes de las universidades privadas organizados en grupos de choque, resultó de una violencia inaudita, con tres muertos, una centena de heridos e innumerables daños materiales.
13.  Como durante el golpe de Estado de abril de 2002, las tres personas fallecidas fueron ejecutadas con una bala en la cabeza.
14.  Entre ellas se encontraban un militante chavista, Juan Montoya, y un opositor llamado Basil Da Acosta. Según la investigación balística, ambos fueron ejecutados con la misma arma.
15.  Los siguientes días los manifestantes, oficialmente movilizados “contra la vida cara y la inseguridad”, se instalaron en la Plaza Altamira, situada en un barrio rico de Caracas.
16.  Desde hace varios meses, Venezuela sufre una guerra económica orquestada por la oposición que controla aún amplios sectores, con la organización artificial de penurias, acaparamiento de productos de primera necesidad y multiplicación de actos especulativos.
17.  Así, el 5 de febrero de 2014, las autoridades requisaron en el Estado de Táchira cerca de mil toneladas de productos alimenticios de primera necesidad (arroz, azúcar, aceite, café, etc.) escondidos en almacenes. Desde enero de 2013, las autoridades han requisado más de 50.000 toneladas de alimentos.
18.  El Gobierno bolivariano decidió actuar y castigar a los acaparadores y especuladores. En noviembre de 2013, la cadena Daka de productos electrodomésticos fue intervenida y las autoridades decidieron regular los precios. La empresa facturaba sus productos con un beneficio de más del 1.000%, por lo que era inaccesibles para la mayoría de los venezolanos.
19.  Ahora el margen máximo de las empresas no podrá superar el 30%.
20.  El Presidente Nicolás Maduro denunció un intento de golpe de Estado y llamó a los ciudadanos a hacer frente al “fascismo”. “Nada nos apartará del camino de la Patria y de la vía de la democracia”, afirmó.
21.  El 17 de febrero de 2014, tres diplomáticos estadounidenses fueron expulsados del país por su implicación con los sangrientos acontecimientos. Se habían reunido con los estudiantes de las universidades privadas para coordinar las manifestaciones, según las autoridades venezolanas.
22.  El 18 de febrero de 2014, Leopoldo López fue arrestado por su responsabilidad política en las violentas manifestaciones y fue entregado a la justicia.
23.  La administración de Obama condenó al Gobierno de Caracas por las violencias, sin señalar un solo instante la responsabilidad de la oposición que intenta perpetrar un golpe de Estado. Al contrario, el Departamento de Estado exigió la liberación inmediata de Leopoldo López, principal instigador de los acontecimientos dramáticos.
24.  Los medios occidentales ocultaron los actos violentos de los grupúsculos armados (metros y edificios públicos saqueados, tiendas Mercal –¡Donde el pueblo se abastece en alimentos!– quemadas), así como el hecho de que la televisión pública Venezolana de Televisión fue atacada con armas de fuego.
25.  Los medios occidentales, lejos de presentar los acontecimientos dramáticos ocurridos en Venezuela con toda imparcialidad, tomaron partido a favor de la oposición golpista y contra el Gobierno democrático y legítimo de Nicolás Maduro. No vacilan en manipular a la opinión pública y presentan la situación como un levantamiento popular masivo contra el poder. En realidad, Maduro dispone del apoyo masivo de la mayoría de los venezolanos, como lo ilustran las manifestaciones gigantescas a favor de la Revolución Bolivariana.
 
 
*Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, Salim Lamrani es profesor titular de la Universidad de La Reunión y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula Cuba. Les médias face au défi de l’impartialité, Paris, Editions Estrella, 2013, con un prólogo de Eduardo Galeano.
 
Tomado de: http://operamundi.uol.com.br/conteudo/perfis/33948/quem+e+leopoldo+lopez+acusado+pelo+chavismo+de+planejar+atos+de+violencia.shtml
 

2013/12/09

Comunistas venezolanos celebran triunfo en elecciones municipales



El Partido Comunista de Venezuela (PCV) calificó hoy de trascendental la victoria del Partido Socialista y fuerzas aliadas en las elecciones municipales del domingo.
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Tras una reunión del Buró Político del PCV para examinar los resultados, el secretario general, Oscar Figuera, significó que todas las organizaciones revolucionarias salieron fortalecidas y hubo un apoyo inequívoco al presidente Nicolás Maduro.
“Constituyó una derrota al plan de conspiración que el núcleo de la derecha fascista, con instrucciones de Estados Unidos, intentó darle al proceso un carácter de plebiscito”, expresó.
Destacó que este es el cuarto fracaso de quien pretende erigirse líder de la derecha con posiciones entreguistas y fascistas, en alusión, sin mencionar nombre, al gobernador del estado de Miranda, Henrique Capriles.
En igual sentido alertó que si bien el plan conspirador no logró desplegarse, la amenaza se mantiene.
Acotó que el Partido Comunista se suma al llamado de Maduro para fortalecer la unidad en medio de la diversidad de todas las fuerzas revolucionarias y junto a toda la ciudadanía reforzar el poder popular.
En otra parte de sus declaraciones a la prensa Figuera definió al Plan de la Patria, programa de gobierno en Venezuela para el período 2013-2019 devenido Ley, como directriz esencial del trabajo de la organización, junto al programa del PCV y el necesario seguimiento a las experiencias particulares de la organización en los territorios.
Precisó que en las alcaldías en los que haya sido elegido un militante comunista, éste estará comprometido con el proyecto de unidad, con la construcción el poder popular, de gestión social y con el proceso revolucionario bolivariano.
El PCV logró en estos nueve alcaldías (1,6 por ciento), dos de ellas con candidaturas propias y el resto en coalición con otras fuerzas.

Caracas, 9 dic. 2013, Fuente: Tribuna Popular TP/: PL.- 
Publicado Por: pcvchacao@gmail.com

2013/11/30

El «pacto» Caldera - PCV

Leyendo un artículo de nuestro fraterno amigo Jesús Silva hay, a mi modesto entender, algunas imprecisiones de orden histórico y de apreciación política, especialmente, cuando se trata de «evaluar» la trayectoria del Partido Comunista de Venezuela.
El PCV, el marxismo y  el campo socialista,  se convirtieron en el comodín para todo cuanto izquierdista quisiera demostrarle al imperio yanqui que, la única forma de estar en la honda, era tratando de descalificar a los comunistas.
Se habla de «pacto de Rafael Caldera con el PCV» para las elecciones de 1993. Mucho se habla, también, del «pacto» entre Stalin y Hitler, en el prolegómeno de la II Guerra Mundial y que, todo cuando sucedió después, «no fue culpa del fascismo hitleriano, genuino representante de lo más putrefacto del capitalismo alemán, sino del camarada Stalin». Pues, en esos momentos, ganar una semana de paz significaba decenas de aviones y tanques construidos para la defensa de la URSS, porque todos en el gobierno bolchevique sabían que el rearme de Alemania, estaba dirigido para exterminar al gobierno revolucionario, llevado a la victoria gracias al Partido fundado por Lenin.
Luego vino el «pacto» entre EEUU, Francia, Inglaterra y la URSS, en contra del III Imperio alemán. El enemigo de mi enemigo es mi amigo. Quiere esto decir que, si nos limitamos al fenómeno sin auscultar la esencia, entonces, los propagandistas del nuevo fascismo mediático tendrían la razón, al culpar de todos los males a los revolucionarios.
Para teorizar con precisión, porque teorizar es conocer, los revolucionarios hemos apelado a las herramientas que nos proporciona el marxismo-leninismo, sobre todo cuando se trata del aspecto táctico. Lenin nos recomendaba que en el análisis no se aceptan blandenguerías o caprichos. La realidad se analiza tan cruda como es, y la síntesis debe tomar en cuenta lo que nos gusta y lo que no. Unidad y lucha de los contrarios, cantidad y calidad y negación de la negación, más las diferentes categorías, son verdaderas reglas de oro para incursionar en el mundo de la abstracción y separar en todas sus partes el objeto que estudiamos, buscar y conseguir donde reside la contradicción principal, dónde está la debilidad del adversario y como ponerla al servicio de los objetivos estratégicos. Suena complejo, pero, es la única manera. La política hay que abordarla como ciencia.
Lo estratégico: el socialismo; cómo llegar, implica el manejo cotidiano de la teoría. En lo táctico, lo inmediato, se puede avanzar en línea recta, en zigzag, retroceder…
La dialéctica nos confirma que todo está en movimiento. Lo que hoy es nuevo, mañana puede aparecer como obsoleto; que hay procesos de acumulación, de maduración, impulsados por las contradicciones en cuyo epicentro aparece la lucha de clases como denominador común para preparar el salto cualitativo, tal como sucedió el 4 de febrero de 1992…
En la vida política de Venezuela se han dado casos que adornan esta afirmación. Pompeyo Márquez, Petkoff, Américo Martín, Bandera Roja, aparecían como abanderados de la antítesis del capitalismo en Venezuela. Sin embargo, cuando se da el salto revolucionario con la presencia del Comandante Chávez en el escenario político, sus respectivas concepciones de clase los llaman a su verdadera ubicación. Sólo de pensar que éstos estaban siendo los llamados a ser comandantes de la revolución si la FALN hubiese triunfado en la década de los 60…
En lo que va de 1947 hasta nuestros días, el Partido Comunista sólo ha presentado candidato propio en las elecciones de 1947 con el camarada Gustavo Machado y, en 1978, con Héctor Mujica. Del resto, nuestra lucha siempre se ha centrado en lograr la conjunción de fuerzas democráticas, buscar coincidencias, por pequeñas que ellas fuesen, buscando salidas que mejoraran las condiciones de nuestro pueblo. No era cómodo para muchos candidatos «aceptar el pacto» con el PCV. No olvidemos que la única política del Estado venezolano era el anticomunismo, además, nuestro caudal de votos no superaba el uno por ciento. Fue así como en 1952 apoyamos a Jóvito Villalba para tratar de sacudirnos la dictadura de Pérez Jiménez. Y, en la conformación de la Junta Patriótica contra ese gobierno, estaban trabajando juntos, adecos, comunistas, urredistas y copeyanos…
En 1958 nuestro apoyo fue para Wolfgang Larrazábal. En 1963, nos decidimos por todo o nada y escogimos la lucha armada, cuestión que fue observada por el resto del movimiento marxista internacional como un error y yo, personalmente, llego a la conclusión que, al elegir el camino de las armas en aquellas condiciones, el PCV no fue marxista. El marxismo nos induce a la investigación objetiva para  determinar la correlación de fuerzas existentes, no las deseadas.
En el año 1968 fuimos con la tarjeta pequeña, porque al ofrecerle nuestro apoyo a Prieto Figueroa, éste aceptaba, pero con la tarjeta morada… Sin embargo, internamente se dio la orden de votar por Prieto, y con la pequeña, por UPA. ¿De dónde venía Prieto Figueroa? Anticomunista de uña en el rabo. Pedía que se le otorgase el título de anticomunista número uno de Venezuela, pero, en ese momento, el sector más popular de AD se sumó a esta candidatura y Prieto propinó un golpe importante a las aspiraciones electorales de Gonzalo Barrios, candidato de AD. Entre el MEP de esa época  y el PCV, sólo había en común el enfrentamiento contra la cúpula apátrida de AD… En 1973 apoyamos a través de la Nueva Fuerza, a Paz Galarraga, sec. General de AD durante toda la década de 1960, pero, en ese momento coincidía con nosotros frente al bipartidismo, y su programa de gobierno, era aceptable.
En 1978 ante la imposibilidad de lograr la alianza de la izquierda, el PCV lanza como candidato a Héctor Mujica, uno de sus destacados dirigentes obteniendo el 0,55 por ciento de los votos. En 1983, nuestro candidato fue José Vicente Rangel. En 1988, Edmundo Chirinos, después de haber recorrido todos los escenarios en búsqueda de la unidad de los sectores progresistas.
En 1993, nos acercamos a la Causa R, la misma del Andrés Velásquez de hoy. Nos dijeron que la única forma de aceptar nuestro apoyo era que los comunistas, cuyo partido fue fundado en el año 1931, votaran con la tarjeta de la «ERRE» invertida… No podíamos aceptar semejante condición. Se presenta entonces la discusión en el seno del Partido. A) Participar con candidatura propia,  B) Abstenerse y C) Apoyar a Rafael Caldera, que había presentado “La carta de Intención”. Pero ¿apoyar a Caldera, para qué? ¿En busca de prebendas burocráticas o para enfrentar a Claudio Fermín y Alvarez Paz, como redomados representantes del neoliberalismo? Caldera estaba liquidando a una pata de la mesa del bipartidismo. Copei, como partido, no ha vuelto a levantar  cabeza. Apenas Caldera echó a un lado su Carta de Intención, el PCV le retiró su apoyo. Nunca acudimos a ministerio alguno en busca de cargos o favores. Yo participé en esas discusiones y estuve de acuerdo con esa candidatura en ese momento.
Sin titubear, fuimos los primeros en apoyar la candidatura del Comandante Chávez y celebramos como ninguno, la victoria electoral del 6 de diciembre de 1998.
Es bueno también acotar, que en todos estos «pactos» nunca estuvo en juego el perfil ideológico y revolucionario del PCV.

                                                                  Euro Faría.

Caracas, 30 de noviembre de 2013

2012/12/26

¡Hay que ilegalizar al PCV!

Edgar Meléndez (*)

BATALLA DE LAS IDEAS

Hay un buen número de personas que apoyan al proceso bolivariano que no solodesean sino que están a punto de exigir la ilegalización del Partido Comunista de Venezuela (PCV) y el exilio para sus dirigentes y buena parte de susmilitantes, de hecho, ya hay quienes nos han “expulsado” de la revolución y han jurado públicamente “venganza revolucionaria” para nuestras “traiciones”.

Lo anterior, que no es más que una nueva manifestación de la política betancuriana  que ya se ha expresado otras veces en estos años contra el PCV pudiese parecer contradictorio en el marco de un proceso revolucionario si solo evaluamos su superficie y no llegamos a comprender que el mismo tiene como característica, entre otras, el contar con el apoyo de diversas clases y capas sociales cada una de las cuales se expresa y actúa según sus intereses y su ideología, entendiendo en este caso ideología comoconcepción del mundo y no como la acepción clásica marxista de “falsa conciencia”.



A este proceso, que los comunistas insistimos en caracterizar como un
proceso nacional liberador con posibilidad de avanzar a una fase más profunda de liberación si cumple con algunas premisas, lo acompañansectores de izquierda comprometidos con el socialismo desde sudefinición científica, sectores reformistas, sectores de centro derecha y sectores derechistas empresariales y en esa maraña amplia, aglutinada por el liderazgo del presidente Chávez y sustentada en el interés compartido desdeconcepciones diversas (aunque ya aquí también hay deslindes) del antiimperialismo,se viene imponiendo como dirección una capa conformada principalmentepor burócratas del Estado que imponen un ritmo ya no solo conservadoral proceso sino hasta reaccionario en la preservación de sus espacios de poderpolítico y económico que no les permitirá jamás combatir al enemigo histórico a quienes vienen de la izquierda y se han “institucionalizado” y le reafirma suposición pequeño burguesa a los que ya “andaban en eso” antes de 1.998.

El proceso debe dirigir al gobierno y no al revés como actualmente está sucediendo.

Las anteriores consideraciones no les gustan a los oportunistas y juegan con
ella diciendo que es contra el líder para así confundir a buena parte de las masas
y avanzar en el camino del convencimiento colectivo que en Venezuela el 
problema no es el Estado capitalista que aun existe como reflejo de las
relaciones de producción capitalistas intactas, ni la oposición apátrida, ni la
falta de un sindicalismo clasista coherente, ni la corrupción; nada de eso: el 
problema es que este proceso ha sido muy “benevolente” con el PCV ya es
hora que corrija esa “falla estructural” para que sanen todos los demás problemas.
Esta  posición se ha manifestado desde hace mucho tiempo, y cada vez toma 
más fuerza, en todas las oportunidades que el PCV en ejercicio no solo de 
su autonomía política y orgánica, sino fundamentalmente en cumplimiento
de su responsabilidad revolucionaria, ha señalado fallas, errores y debilidades 
(desde nuestra concepción obviamente) que solo en poquísimos casos se han 
escuchado y se han tenido que señalar a través de espacios públicos por no 
existir canales reales de comunicación, debate y disertación política 
con las fuerzas aliadas especialmente con el Partido Socialista Unido de 
Venezuela (PSUV).
En el marco de una acción política todos los actores tienen razones para
las decisores que toman y ejecutan, no todas serán erradas y no todas
serán acertadas, lo que sí es cierto es que a los comunistas no tiene porque 
gustarnos, y por tanto no podemos apoyar, por ejemplo que la impecable,
efectiva y eficaz política internacional antiimperialista y bolivariana de nuestro
gobierno se haya visto manchada por la entrega de un compañero combatiente
bolivariano colombiano al Estado que lo persigue, como tampoco nos gusta
que Julián Conrado esté preso, como tampoco nos gustó que en algún momento 
haya existido posibilidad de que este gobierno de reconocida acción social 
asomara la posibilidad de aumentar el impuesto más regresivo y neoliberal como
es el IVA, como tampoco nos gusta que haya campesinos asesinados
de manera impune por terratenientes, como tampoco nos gusta que haya luchadores
sindicales clasistas perseguidos y sindicaleros mafiosos sin posibilidad de que 
nadie los señale, como tampoco nos gusta que se convoque al pueblo a asumir
su corresponsabilidad en la gestión pública pero el que denuncia sabe que le irá
mal, como tampoco nos gusta que a 14 años y con serios peligros acechándonos
se niegue la posibilidad y la necesidad de surgimiento de una dirección colectiva
con el chantaje que eso es desconocer el liderazgo del Presidente, como 
tampoco nos gusta que la banca no haya sido nacionalizada, como no nos gusta
que el Control Obrero de la Producción sea solo una palabra y no una realidad,
como no nos gusta que muchos gobernadores hablen mucho de Poder Popular
pero en la practica ni comprendan ni mencionen el fondo del problema (creo de verdad
que es más porque no lo comprenden), como no nos gusta que se nos convoque
a “amplios debates” donde debemos decir solo lo que algunos quieren escuchar,
como tampoco nos gusta, ni humana ni políticamente, que el Presidente esté enfermo.
Claro está que a los comunistas no solo hay cosas que no nos gustan, hay un 
montón de cosas que nos gustan del proceso que los venezolanos nos hemos 
dado como nueva etapa cualitativa del largo proceso revolucionario nacional y
que son el sustento de nuestro consuetudinario y decidido apoyo al presidente,
al proceso en sí y al gobierno bolivariano, apoyo comprobado en momentos
álgidos como el golpe plutocrático de 2002 que puso en riesgo la vida del líder 
mientras otros se ponían a la orden de los verdugos; de verdad que es una 
lástima que el avance del oportunismo no permita hacer una seria y pública reflexión 
de estas cosas y hoy los héroes sean los renunciantes y los “traidores” los que 
defendieron en la calle en riesgo de su vida al proceso en aquel día.
Yo no tengo duda, desde hace mucho, que a cierta parte de la dirigencia del 
proceso ni le gusta ni le conviene un PCV autónomo, critico y propositivo, aquí 
se nos está exigiendo sumisión o nada y muchos hechos lo reafirman, el último:
no bastó que apoyáramos 19 candidaturas delPSUV  a gobernaciones de las 
cuales nos enteramos por televisión y el PCV decidió su apoyo en esos 19 casos
por su alta condición política de compromiso revolucionario y solo en 4 estados 
lanzáramos candidaturas alternas, ninguna de militantes del PCV  como expresión
no de descontento sino de imposibilidad política por coherencia revolucionaria de 
apoyar candidaturas que representan, por distintas cuestiones concretas, desviaciones
que enfrentamos y que a “grosso modo” enumeramos unos párrafos más arriba.
El caso más dramático es el estado Bolívar, donde años de denuncia política de las 
desviaciones que sufre el proceso, de la persecución al movimiento sindical clasista,
de la asociación perniciosa con transnacionales que operan en las empresas básicas
desangrando a Guayana en contravía del desarrollo endógeno, de prácticas no 
correspondientes con la dinámica revolucionaria de la critica y autocrítica 
desde la gestión de la gobernación, de la practica del exterminio moral a quienes,
desde la perspectiva revolucionaria, lancen una queja o critica por real que fuere;
por ejemplo podemos afirmar que en Bolívar existen programas radiales “revolucionarios” donde
públicamente se llama “bastardo”, “recoge lata”, “loquito”, “lambucio”, al Secretario
General regional de nuestra organización (por solo mencionar un ejemplo
porque la lista de agresiones radiales diarias son innumerables), en este
estado se han ejecutado persecuciones laborales como el caso de trabajadores
de HidroBolívar, o contra el propio militante del PCV y exalcalde del Municipio
Piar (Upata) Francisco Contreras y se han realizado, para los que dicen que 
esto solo se dijo en las elecciones, una larga lista de marchas, remitidos, congresos,
eventos para debatir y denunciar todo esto y donde se ha invitado (la casi totalidad
no ha asistido) a dirigentes nacionales del PSUV y otros partidos aliados y 
Movimientos Sociales para crear espacios de encuentro y articulación de todos los 
factores revolucionarios pero esto no ha servido de nada y el resultado electoral del
pasado domingo, que no es más que reflejo de esta cruda realidad regional, lejos 
de servir de catalizador del encuentro y del reconocimiento pareciera que se está 
pretendiendo utilizar para negar lo que ya es más que evidente y seguir de 
esta forma empeñados en cerrar todas las puertas que deben abrirse para escuchar 
y reconocer la critica porque solo escuchando a todos los actores, como el PCV 
y las bases del PSUV descontentas, se podrá transformar esta difícil situación en
una situación favorable en al proceso bolivariano; hasta ahora, algunos siguen
anclados en la vieja costumbre, ya sabes, como siempre, la culpa la tienen los comunistas.
Esta dura y compleja realidad bolivarense , requiere un análisis detallado 
que debe partir por el reconocimiento que el surgimiento de tres (sí 3), candidaturas
distintas a la propuesta por elPSUV en la región no es ningún caso resultado de 
transacciones oscuras con la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), ni caprichos 
de nadie sino efecto de una causa que lleva años apareciendo por todas partes y que
“nadie” ha querido ver; de tal manera que todos debemos estar prestos a asumir las
responsabilidades a que hubiere lugar, pero de plano debe rechazarse, sea cual sea 
la posición personal, que el gobernador y la dirigencia del PSUV en Bolívar son 
absolutamente inocentes y están sin responsabilidad alguna sobre esta delicada
situación, esta irresponsabilidad no hará más que agravar los problemas.
Yo ya he asimilado que hay personas que por su anticomunismo su única política 
se trata de esperar que hace el PCV para salir a criticarlo, advierto que para ellos
no va este artículo, a esos “ni los ignoramos”, como tampoco va para los oportunistas
y mucho menos para los “revolucionarios” que nos llegaron de las escuelas del
cabillerismo adeco ni para los practicantes fundamentalistas de esa nueva 
y lucrativa doctrina del “adulerismo” que está haciendo mucho daño porque toda 
revolución seria necesita de la critica, de la adecuación permanente de fallas y 
debilidades y eso nos lo enseña, con dolorosos ejemplos, la historia revolucionaria.
En Bolívar, donde están sucediendo cosas inadmisibles e injustificables para los 
revolucionarios, la “oda” a la irresponsabilidad política “hace creer” al resto del 
país que en este estratégico estado todo era bello, tranquilo y armonioso hasta 
que los “infiltrados” del PCVdecidimos tener candidato propio y nos lanzamos
en decidido plan desestabilizador contra el proceso bolivariano. Además quienes
dicen esto y quienes lo creen olvidan que en Bolívar desde el propio 2004 hemos
marcado distancia con decisiones del Movimiento V República (MVR) - PSUV
en distintos aspectos políticos-electorales incluyendo candidaturas a alcaldías, 
gobernación, etc.
Lo anterior pretende, cada vez con menos éxito, invisibilizar las advertencias
que en reiteradas oportunidades el PCV y muchísimos sectores y grupos 
consecuentes del Movimiento Popular y Revolucionario de Bolívar han 
hecho sobre descaradas desviaciones que aquí vienen ocurriendo; por
ejemplo, alguien debe responsabilizarse por el desastre sindical que comete la
principal corriente laboral del PSUV en Guayana, dónde gracias a ello el proceso
ha perdido frente a la derecha muchas elecciones sindicales como en Alcasa y
Ferrominera (por solo nombrar dos); otro ejemplo el pasado 7 de Octubre fue 
evidente la significativa y alarmante merma de votación a favor del proceso bolivariano
en todo el estado (podríamos hablar también de la renuencia, apatía y falta de despliegue
de una campaña electoral como lo ameritaba la elección presidencial por parte de 
los dirigentes más altos del PSUV despliegue que si fue descaradamente evidente
durante la campaña regional), se pretende invisibilizar también nuestras denuncias
sobre un sostenido, agresivo y antipatriota plan de desestabilización permanente
por parte de brazos sindicales del PSUV y cercanos a la gestión del gobernador
contra las empresas básicas toda vez que el Presidente Chávez asumió en el
año 2.009 una correctísima línea de trabajo junto a los trabajadores para la
transformación del modelo productivo y gestionario de estas industrias (y como
siempre no se recibió respuesta alguna a estas denuncias) y así podríamos 
anexar una larga lista de acciones grandes y pequeñas que el pueblo organizado,
las bases del PSUV, el PCV y corrientes clasistas han desarrollado advirtiendo
lo que ya no es posible callar: “en Bolívar las cosas no están bien porque no se
están haciendo bien las cosas”.
En el cenit de estos distanciamientos políticos a lo interno del proceso, propios 
y extraños mantuvimos la esperanza de que el nuevo proceso electoral sirviese
para oxigenar al proceso presentando como candidato o candidata a gobernador(a)
a un nuevo actor (hombre o mujer) que además abriera las puertas al encuentro de
las fuerzas patriotas en la entidad; pero la esperanza duró poco: el gobernador iría
a la competencia por la reelección y eso, lo sabíamos, profundizaría nuevamente
los desencuentros y reavivaría los distanciamientos cada día más marcados
entre los factores del proceso.
La campaña fue, por parte del candidato a la reelección, un despliegue realmente
grosero de recursos propagandísticos, que señalan un gasto mil millonario que 
en nada tiene que ver con la profunda transformación que vive la política 
venezolana y eso también lo cuestionamos; porque aún en el marco clásico 
de las elecciones burguesas los revolucionarios estamos obligados a hacer 
de las campañas un hecho didáctico con mucho debate de ideas y de propuestas
de las líneas de acción para el avance de la transformación y no una lucrativa 
reproducción de esquemas que no se parecen a los que decimos que impulsamos;
además, que sirvió la campaña para profundizar las acciones intimidatorias
de los grupos fundamentalistas que pretenden con sus mentiras y ofensas públicas
invisibilizar y destruir al Movimiento Popular y Revolucionario de Bolívar.
Una vez hecha la elección, con los conocidos resultados, creo que va mucho más
allá de la insensatez el negar que las bases políticas del proceso están resentidas
en Bolívar con una gestión que en lo personal me parece que ha hecho poco en
relación a la solución concreta de problemas de la gente pero que ese no es
el problema de fondo planteado aquí, porque toda revolución debe ser eficaz y
eficiente en gestión de gobierno pero no toda gestión de gobierno, por muy
eficaz que sea, es necesariamente revolucionaria; así que, en Bolívar la votación
revolucionaria contra el gobernador no es por un tema solo de “gestión”, es un
problema eminente y profundamente político.
En los próximos días realizaré un artículo de humilde análisis de los resultados
electorales en Bolívar para derrumbar algunos mitos perniciosos; sin embargo,
advierto que hay muchos “mitos” que ya no solamente se destruyen con análisis
políticos sino con una simple revisión de los resultados de las elecciones en la 
página web del CNE.
Por cierto, hablando del CNE, debe quedar claro que ningún militante del PCV
se ha pronunciado en el sentido de un fraude electoral en Bolívar, sencillamente,
y lo digo con propiedad, el PCV no tiene ni un solo elemento que nos haga dudar
sobre la transparencia del proceso electoral y que de tenerla nos obligaría
por mínima ética y responsabilidad a hablar de ello y de allí que no es al CNE
a quien el PCV está cuestionando; el PCV está cuestionando a la ejecutoria política
de la gobernación de Bolívar, a las actuaciones políticas del gobernador y de
sus más cercanos colaboradores.
Hemos hechos llamados sin eco alguno para el encuentro fraterno, de altura y respeto
a todos los factores de la alianza, hemos respetado sus posiciones políticas porque 
la autonomía es una condición bidireccional, jamás hemos sometido al escarnio público
a nadie por mantener opiniones distintas a nuestras líneas de acción política, cuestión
valedera y que incluso nos ha permitido muchas veces revisar decisiones erradas; por lo 
tanto, en aras del bien del proceso llamamos urgentemente a que en Bolívar se atienda la
situación política de la cual los resultados electorales son apenas una nueva muestra,
quizá la menos grave de fondo, para intentar la recomposición de la fuerza y la rectificación
de una gestión que no cumple, más allá de las vallas publicitarias, con las premisas
fundamentales de la revolución y que por tanto no sirve a la concreción de necesarias
metas tácticas útiles al proceso y eso ya es una verdad ineludible.
Lo peor de todo es la burla a la inteligencia de las 30 mil personas que votaron en la
tarjeta del PCV en Bolívar, esas personas que apoyan a Chávez no votaron ni engañados,
ni hipnotizados ni son traidores, son ciudadanos que interesados en hacer verdad las
premisas de la revolución en nuestro estado Bolívar levantaron su voz de protesta votando
por una opción revolucionaria que ha demostrado en la práctica, con aciertos y errores,
coherencia total con los objetivos del proceso.
Por último, debido a la acción de quienes han hecho del fomentar odios su forma de
“ganarse el pan”, quiero aclarar que en el año 2010, por decisión de mi organización
política fui candidato en la alianza con el PSUV a la Asamblea Nacional, esa 
campaña me permitió compartir en diferentes oportunidades con el gobernador del
estado quien se desempeñó como responsable de dicha campaña, en esos momentos,
y a pesar de las diferencias políticas, mantuvimos conversiones cordiales y muy
respetuosas sobre la necesidad de mejorar los niveles de comunicación entre
nuestras organizaciones políticas, cuestión que lamento jamás se haya concretado;
lo que quiero decir es que, ni en mi persona ni en nadie del PCV existen problemas
personales ni contra el gobernador, ni contra ningún adversario, son problemas que
pertenecen a la esfera de lo político y que tienen mucho que ver con diferencias de
los intereses de clase que se defienden en la practica pero jamás con sentimientos
de rechazo personal hacia nadie en particular.
Igualmente puedo referirme en el mejor de los términos de Manuel Arciniega con
quien también he mantenido relaciones políticas de mucho respeto y de quien me consta
su preocupación por el estudio y por el conocimiento además de un bagaje de 
experiencias en la acción concreta revolucionaria.
Una semana antes del inicio de la campaña regional para las elecciones del pasado
domingo me correspondió junto al Camarada Oscar Figuera hacer público, en
rueda de prensa, la intención total del PCV de avanzar en unidad con todas las
fuerzas políticas del proceso, y el retiro de nuestra candidatura en Bolívar, con
la única exigencia de cambiar al candidato y gobernador por otro u otra surgido de
las filas del PSUV y poner de manera rápida coto a la fractura electoral que existía 
en torno al Gobernador Rangel; nuevamente la respuesta fue el silencio.
Los resultados están allí, esperemos que todos, todos que somos todos como
dijo Benedetti, logremos sacar las mejores conclusiones de ellos para que el
proceso bolivariano pueda profundizarse lo cual pasa por negar el anticomunismo
visceral de algunos y silenciar las voces que están pidiendo entre líneas o abiertamente
persecución al PCV.
La revisión debe ser integral y el PCV la ha hecho, la hace y la seguirá haciendo.
Antes de ilegalizar al PCV ilegalicemos al sectarismo, a la falta de debate y 
construcción colectiva, a la negación y persecución a la crítica, quizá al final ni tengan 
que ilegalizarnos.
(*) Militante del PCV
@edgarmelendez79